La Tierra

Nuestra zona dispone de una gran diversidad de microclimas, consecuencia de la proximidad del litoral y de la altitud, que puede llegar hasta los 700 metros y nos permite encontrar incluso algunas viñas literalmente en pendiente.

El clima es típicamente mediterráneo, propio del prelitoral y litoral de Cataluña (suave y cálido), pero con contrastes entre temperaturas máximas y mínimas. De hecho,la temperatura media puede variar entre 12 y 14,4 º C, mientras que la media anual de insolación es de 2.548 horas y la de lluvias se sitúa en 514 l/m2. Por otra parte, la orografía de la zona nos protege de los vientos fríos, aunque quedamos expuestos al mistral y los vientos de poniente.

El suelo es de tierras profundas, ni muy arenosas ni demasiado arcillosas, con buena permeabilidad y retención del agua de lluvia. El suelo es pobre en materia orgánica, calcáreo y poco fértil, idóneo para el cultivo de una viña de calidad.

La geología es muy variada, con zonas formadas por sedimentos miocenos, continentales y marítimos de bastante espesor y en algunos puntos recubiertos por sedimentos cuaternarios. Otras zonas están formadas por materiales triásicos, cretácicos y eocénicos, así como por calizas cretácicas muy rotas.

Este contexto de cultivo tan variado puede dar muchas variantes y diferencias tanto en la materia prima como en las variantes de su elaboración.

Dentro de nuestra filosofía de vinos de finca y con una identidad propia, Alsina Sardà cultiva en fincas repartidas por diferentes zonas del Penedés, para que cada variedad tenga el microclima idóneo para extraer al máximo sus atributos.